07 junio 2011

Cuando el protagonista muere

Hace poco vi cómo moría Tom en ‘Doctor Mateo’, no era el protagonista de la serie, pero sí uno de los secundarios más principales y más queridos de San Martín del Sella. Así, Daniel Freire dejaba la serie (aunque volvería a aparecer en el siguiente episodio dándole mensajes a Mateo. Como él, lo mismo ha ocurrido en ‘Física o Química’ con Fer. Pero esto no está pasando ahora. Ha pasado siempre en la ficción española. Una de las primeras muertes que recuerdo de un personaje de televisión fue el de Marcial (Jorge Roelas) en ‘Médico de Familia’, aunque más tarde llegaría la de Cecilia (Lola Casamayor), de Mario (Jesús Cabrero) y de Lola (Marian Álvarez) y muchos más en ‘Hospital Central’, Neus Asensi en ‘Los hombres de Paco’, Miguel Ángel-Duque Silvestre en ‘Sin tetas’… y siempre es un shock para los seguidores ver cómo esto ocurre.

Uno de los grandes aciertos desde mi punto de vista es que no se avise de que el actor que interpreta al personaje va a abandonar la serie, así el shock es mayor. Con Tom nadie se lo esperaba, con Fer tampoco. Y ahí está el acierto. Evidentemente sí que está bien anunciar “hoy morirá un personaje”, pero que no se sepa quién. Es lo que ocurrió cuando Carol (Ana de Armas) murió en ‘El Internado’. Así se conseguirá una mayor audiencia que básicamente de eso se trata el juego de la televisión. Pero cargarse al protagonista es muy delicado. La serie va a dar un giro grande y puede que los espectadores cambien su gusto al respecto. Los guionistas se lo tendrán que pensar mucho antes de matar a alguien, porque de esa muerte dependerá la actitud del resto de personajes en los capítulos siguientes, los cuales serán un poco deprimentes y melancólicos.

La actitud de Diego, Teté, Lourditas… cambió cuando murió Lucía (Belén Rueda) en ‘Los Serrano’. De acuerdo, no es que estos personajes fueran la alegría e la huerta, pero pasamos a verlos más tristes y eso afectaba de algún modo a la comedia que tenía la serie. Es cierto que no van a estar tan felices como si nada, por eso siempre me ha parecido un buen recurso (pero cobarde al mismo tiempo) aquello de “un año después”. Y todo tan bonito. Lo que me da miedo es cuando de repente entra un nuevo actor en la serie en la que acaba de fallecer un personaje con unas características muy similares y huele a sustitución rápida. Dígase Sara Casasnovas cuando Marian Álvarez se fue, dígase Jaydy Michel cuando Belén Rueda dejó Santa Justa.

Pero no sólo es en España donde vemos a los protagonistas (o importantes secundarios) morir. Una de las que más grabadas tengo en mi cabeza es la de Nate en ‘A dos metros bajo tierra’. Vale, no es exactamente lo mismo porque se murió cuando quedaban tres capítulos para acabar la serie y Peter Krause siguió apareciendo en la serie. Pero Izzie y George (Katherine Heigl y T. R. Knight) si que murieron en momentos de gran éxito, al igual que Charlie (Dominic Monaghan) en ‘Pedridos’. Fue un real shock aquella secuencia con el “Not Penny’s Boat”.

Otra cosa parecida es cuando los actores quieren dejar la serie y los guionistas “les matan”, pero no están muertos. Estoy hablando de Héctor en ‘El Internado’ y de Vilches en ‘Hospital Central’ (Luis Merlo y Jordi Rebellón). A estos dos personajes dejamos de verlos, pero por arte de magia, resucitaron. El primero había estado secuestrado en los pasadizos y el segundo, protegido. A ambos les interesaba que nadie supiese que seguían con vida porque si no correrían peligro. Lo de Paloma (Loles León) en ‘Aquí no hay quien viva’ es otra cosa. Ella quedó en coma, pero para los guionistas estaba muerta, pero no se pretendía que se recuperase del coma, porque desde que cayó por aquel tenderete, ya se sabía que Paloma no volvería al edificio de Desengaño, 21.

Las muertes en las series es un tema serio, y sobre todo arriesgado. Hay que ir con cuidado para no defraudar.

No hay comentarios: