Con motivo de su pasada nominación a los Premios de la Unión de Actores como mejor actriz secundaria de televisión por 'Isabel', hablamos tranquilamente con Alicia Borrachero sobre sus dos últimos trabajos televisivos: la de época y 'Niños robados'. Nos cuenta anécdotas de las grabaciones, cómo trabajaba con sus compañeros, y cómo recuerda sus personajes. Además, aprovechamos para preguntarle sobre los proyectos anteriores que todos recordamos: 'Periodistas', 'Hospital Central' y 'Crematorio'. Una entrevista exclusiva donde Alicia se sincera siendo muy simpática, calculando sus palabras y mostrándose entusiasmada con el reconocimiento del público, ya que al final le dimos una sorpresa.
"Uno como actor se divierte mucho cuando está vestido de época por unos castillos maravillosos y le va cortando el cuello a la gente"
¿Cómo
ha sentado esa nominación a la mejor actriz de televisión en los Premios de la
Unión de Actores, seleccionada por tus compañeros de profesión?
Pues
es una alegría enorme, es un honor muy grande poder ser reconocida o respaldada
por los compañeros. Primero porque eso quiere decir que trabajas, y en estos
tiempos es mucho; segundo, que el trabajo se ha visto; y en tercero, que los
compañeros lo han podido valorar, y entonces estoy muy honrada de poder estar
aquí.
Estabas
nominada por un personaje de mala malísima (Aixa en ‘Isabel’). ¿Cómo ha sido
meterse en su piel?
Yo
nunca juzgo a mis personajes. Para mí, es siempre el motor que mueve a la
acción del personaje lo que me lleva, y esta mujer en una época en la que se
envenenaba a cualquiera, en la que no te colgaban el teléfono sino que te
envenenaban o te cortaban el cuello, luchó y peleó por conservar lo que venía
desde los ancestros en su cultura. Yo pienso que eso de la mala y la buena es
muy relativo, yo no lo vivo así. Ahora, por supuesto, uno como actor se
divierte mucho cuando está vestido de época por unos castillos maravillosos y
le va cortando el cuello a la gente. Pero los Reyes Católicos se lo cortaron a
todos, así que malos malos, no sé… (risas). Me parece que lo eran todos de
alguna forma.
¿Qué
supuso para tu personaje perder el Reino de Granada?
Bueno,
yo no lo sé, yo sólo me lo puedo imaginar, pero no sólo es perder todo para
ella, sino es la pérdida de toda una cultura. Se sesgó toda una maravilla, toda
una cultura refinada de poesía, de astronomía, de matemáticas…, y yo creo que
fue una pena.
Grabar
en la Alhambra imagino que habrá sido una gozada…
Hombre,
eso ha sido un privilegio que nunca olvidaré. Sólo por haber podido estar
grabando allí, yo no tengo palabras. En concreto hubo una secuencia que grabé
yo sola de noche gritando a los cielos y yo me decía: “¿Pero esto qué es?”.
Maravilloso.
¿Es
cierto que teníais que grabar por la noche porque era cuando estaba cerrada
para el público?
La
segunda vez creo que así fue, pero la primera vez que yo estuve sí estaba
cerrado porque era de noche, pero durante el día grabamos en zonas restringidas
al público.
¿Qué
tal con tus compañeros que eran tu familia en la serie?
Estupendamente.
Roberto Enríquez para mí es como un hermano, nos conocemos desde hace
muchísimos años y ya habíamos trabajado juntos. Mi hijo, Álex Martínez, no lo
conocía y ha sido un verdadero placer estar ahí intentando instigarle a la
guerra y a la sangre.
También
podrías haber estado nominada por otro trabajo que has hecho este año, ‘Niños
robados’. No te gusta juzgar a tus personajes, y en este caso tampoco se podría
decir que era mala, ¿verdad?
Yo
creo que lo bonito de ese personaje como actriz era eso precisamente y creo que
es un gran acierto de la serie. No es una serie de buenos y malos. Se refleja
una gran tragedia donde hubo víctimas y perpetradores, pero el personaje de la
madre adoptiva era una mujer que estaba en la zona gris, que es lo más
interesante para un actor, porque ella no supo realmente todo lo que pasó. Eso
es cierto y en ese sentido digamos que era más inocente; pero también es cierto
que no lo supo porque miró para otro lado. Entonces es una que miró para otro
lado, no es una inocente.
Y
ella guardaba un gran secreto, que me imagino que eso también hace más
interesante un personaje para un actor.
Totalmente,
totalmente.
Dentro
del sufrimiento, ‘Niños robados’ era una serie con esperanza porque cuenta con
un final feliz.
Bueno,
más que el final en sí, yo la esperanza la veo en que se haya podido hacer y en
que sea al menos una gotita de agua en el desierto, un granito de arena, para
poder infundir fuerza a las familias que están buscando justicia -no
ajusticiar, ojo, sino justicia-, son las que están buscando a sus hijos, a sus
padres, y son personas que tienen todo el derecho a saber dónde están los
cuerpos de sus bebés, si es que realmente fallecieron. Entonces hablar de ello
ya es un paso. Ojalá vaya adelante todo esto porque es una verdadera vergüenza
y una absoluta tragedia.
¿Te
hubiese gustado que en vez de una miniserie de dos episodios hubiera tenido una
mayor trayectoria?
Yo
creo que el éxito no se mide por la duración. Hay formatos y formatos. En este
caso, seguramente si hubiese sido una serie, habríamos entrado en otros
factores: quién se enamora de quién, hasta cuándo va a durar no sé cuántos…, y
eso era la historia. Dos historias de dos casos que reflejan miles detrás,
miles de historias. Yo creo que el formato que se eligió fue el perfecto.
Otros
personajes televisivos por los que el gran público te recuerda son por
‘Crematorio’, ‘Hospital Central’ y ‘Periodistas’. ¿Qué recuerdos tienes de
todos ellos?
Si
empiezo no acabo. Pues mira, de ‘Crematorio’ el primer recuerdo que tengo es el
honor y el placer de haber trabajado y de haber aprendido a querer mucho a Pepe
Sancho. Para mí ‘Crematorio’ es Pepe Sancho, que en paz descanse. Y el honor
también de que Fernando Bovaira me incluyera en un proyecto que yo creo que fue
realmente un hito en la televisión española. Fue una propuesta muy diferente y
que yo creo que dejó una banderita puesta en un sitio al que todos aspiramos.
Yo estoy muy orgullosa del resultado de esta serie y de haber podido
participar.
‘Hospital
Central’ fueron unos años de placidez absoluta, de trabajar con la productora
Videomedia con la que espero repetir, de conocer a compañeros como Jordi
Rebellón y Patricia Vico que son amigos ya para la vida, y de poder conocer un
poquito más también la profesión médica. Es bien complejo el asunto y ya no
solo por la parte técnica sino también por la parte personal: de qué madera
tiene que estar hecho uno para vivir el día a día entre la visa y la muerte,
cómo se maneja eso. Me pareció un gran descubrimiento.
Y
‘Periodistas’ fue mi escaparate, fue el potrillo desbocado, yo iba a por todas,
el personaje iba a por todas, fue una magia absoluta la que ocurrió en ese
equipo, en ese momento, en esa cadena… fue una explosión. Para mí fue el primer
paso en la escalera de darme a conocer un poco más. Siempre estaré muy
agradecida también por haber podido estar ahí y creo que es una serie
referente.
Quería comentarte que en Esta Nuestra Televisión los lectores han votado lo mejor de 2013 y has sido la elegida como mejor actriz secundaria.
Pues desde aquí, quiero decir a todos los lectores que muchísimas muchísimas gracias. Es un honor saber que mi trabajo os ha llegado y espero seguir mucho años pudiendo humildemente transmitir un poquito a través de mi trabajo. Un beso enorme.